Querida amada:
No dejo de pensar en los errores cometidos en éste amor, te soy sincero.
Antes que nada te pido una disculpa por todas aquellas veces que te hice mal, por todas las veces que no hice lo suficiente, por esas veces que te hice derramar esas lágrimas que no merezco. Juro que nunca fue mi intención.
No hay cosa en éste mundo que me importe más que tú, te lo demostré en variadas ocasiones. Eres lo que más quiero. Te agradezco todos los momentos vividos y los que no. Todas las ocasiones que estuviste aquí, para mi. Todos los días en los que nunca me sentí solo, te tenía a ti. Todo éste pedacito de vida que me permitiste vivir a tu lado. Simplemente todo.
Jamás había conocido persona como tú, tan llena de alegría y amor, tan sincera y amable. Dudo mucho que exista ser igual a ti, tan espectacular. Te admiro por el alma que tienes, que te hace libre, sonriente y firme en sus convicciones. Por favor, no dejes que nada ni nadie mueva tu maravillosa esencia.
Te amo, y lo hago con tanta intensidad que dejaré que seas feliz, sin importar si tu felicidad no incluye un futuro conmigo. Quiero verte feliz, triunfar, cumplir tus ambiciosos sueños. No será fácil amada mía, pero sé que podrás lograrlo. Te amo con las fuerzas que me están faltando para mostrarte éstas líneas que expresan mi profundo sentir.
Me quedo aquí, quiero que seas feliz, como siempre lo has sido. Esperaré, no sé cuánto tiempo tu regreso, no puedo asegurarte que será para siempre. Pero aquí estaré siempre que me necesites.
Estoy seguro que dimos lo mejor de ambos y todo éste tiempo fue hermoso, tal vez hubieron muchos factores que nos hicieron mal; no quiero buscar causas porque ya no es tiempo para hacerlo, las cosas son tales como las estamos viviendo.
Es éste inmenso amor el mismo que te deja ir, no puedo aferrarme a algo que quizá no puede ser. No lo sé. Por mi parte aún estoy dispuesto a intentarlo todo. Pero mi amor por ti puede más que otra cosa y es ese amor el que no quiere incomodarte más, te amaré en silencio. Es momento de decirte que anhelo verte con esa sonrisa sincera que tu rostro siempre me dibujó. Confío que serás la mejor arqueóloga e historiadora que dará un cambio a todo ésto. Siempre te desearé lo mejor.
jueves, 27 de noviembre de 2014
viernes, 22 de marzo de 2013
Puro, claro y eterno.
El sentir: algo grandioso, magnífico, perfecto, simplemente inigualable. Dispuesto a hacer que de tu rostro salgan las más bellas sonrisas que pude haber visto en ti; así como las primeras que pude admirar al tiempo que yo te decía ciertas cosas que hicieron mi realidad cambiar, y espero que la tuya también. La singular belleza que acompaña tus deslumbrantes ojos, el peculiar aroma que me hace desfallecer día con día, la bonita risa que emerge de tu linda boca cuando en ella una curva espectacular se dibuja a lo largo de tu rostro; rostro que me hace suspirar y perder la cordura.
Efímera es todo aquello que no perdura, pero esa palabra en tu corazón no existe, porque ahí habita solamente un "Por siempre" el mismo que repites hasta el cansancio cuando estamos juntos, creando nuevos panoramas para explorarlos a lo largo de ésta vida, que esa sí es efímera. Aunque suene patético y un tanto adelantado, mi alma necesita expresar que no requiere de más materia para poder vivir, lo único que pide a gritos es quedarse el tiempo que se nos otorgue, junto a la tuya; para así, jamás volver a separarnos. Porque, en efecto; es importante enfatizar que mi teoría es verdad y todos los demás mitos que puedan existir en ésto que pinta para ser más que perfecto; nosotros ya sabíamos de nuestra existencia, sabíamos a la perfección de todo ésto, sabíamos que estábamos destinados a estar juntos, sabíamos que los dos necesitábamos el uno del otro, sabemos que entre ambos existe algo mejor que el amor. No tiene nombre porque no encontramos el adecuado que describa mejor ésta nueva emoción que hace estremecer todos mis sentidos.
Detengamos el tiempo, inventemos nuevos universos, hagamos que el mundo se vuelva en contra nuestra, mil cosas más por añadir a la lista que comienzo a hacer para el resto de nuestras vidas. Perdón por el anticipo y si suena un tanto atrevido pero es lo único que quiero y querré; quizá porque después de mucho tiempo de vagar sin rumbo fijo, mi mirada se clavó en la esencia que despides al balanceo de tus firmes pasos. O tal vez fue la forma hechizante que tuviste para enamorarme de la forma en que lo has hecho hasta ahora, porque confío que puede llegar a niveles gigantescos que quizá, no conocerían límite alguno.
Las palabras expiran, así como todo en éste mundo inadecuado para los dos, porque no necesitamos de otra cosa material para subsistir si a mi lado te encuentras. La naturaleza es nuestra única y fiel compañera que hará que el tiempo sea tardío mientras paseamos por el largo camino que espera ser recorrido y marcado por las huellas de nuestros pies, los que serán parteaguas en la formación de nuevas cosas que estamos por inventar.
Así será hasta que éste planeta decida que no formemos parte de él más, pero mientras eso sucede no te olvides de prestar tu mano y no soltar la mía aún así ocurran los hechos más violentos, las peores tempestades, los grandes conflictos. Porque si una vez te encontré hace mucho tiempo, y hoy que nos encontramos de nuevo para ser felices, no quiero perder eso que hace mucho extravié pero seguramente no recuerdo, tu amor.
Para ti, mi puro amor y corazón.
lunes, 25 de febrero de 2013
¡Basta!
Imagina crear nuevos horizontes, traspasar cualquier obstáculo que se imponga ante nosotros, todo lo que no se conoce pero que juntos podremos descubrir. Imagina eso y más, porque es el momento, tal vez tardamos en saber que estábamos destinados para caminar acompañados por nuestras manos, por ese camino inmenso que nos falta por recorrer pero que estoy seguro será algo increíble. Pareciera algo extraído de la mente más extraña, algo que jamás se hubiera podido si quiera pensar; así las cosas, las situaciones, las emociones: incontrolables. Tal y como se tratara de una fantasía gigantesca de un niño que sueña con algo espectacular.
La forma en que llegó fue estrepitosa pero también fue mágica porque esas dos almas sabían que algo bueno les esperaba, sin siquiera tener una noción de quién fuera la otra parte, que hacía falta para terminar ese rompecabezas, que acompleta perfectamente el panorama del otro. Es algo indescriptible porque las palabras no son suficientes para expresar este nuevo sentimiento, sé que es algo parecido al amor pero también sé que puedo estar equivocado porque es algo más que eso. Ridículos aquellos que crean son simples palabras carentes de un sentimiento evocado a la persona que inspira estas líneas, ridículos porque no conocen lo verdadero.
Tal vez sea algo pronto para adelantar estos fonemas que sólo tú podrás entender, porque el mundo que hemos creado no alcanza las definiciones más completas de cordura, porque eso es lo que pierdo siempre que mis noches de desvelo se convierten en conversaciones nocturnas plagadas de inmensas sonrisas. No podría encontrar mejor significado de perfección como el que yo veo en ti cada que a los ojos te miro, te sonrojas y dices ¡Basta! Simplemente no tiene comparación con cualquier otra cosa que se dijera perfecta.
Había estado vagando en los pantanos de la soledad y parecía que con el paso del tiempo estaba más perdido que el día anterior, creí que no tendría un buen final. No todo es calamidad en la vida, hay siempre una musa que llegará para alegrar y hacer sonreír al más afortunado que en el caso, fui yo. Porque tener la suerte de estar con alguien así, no cualquiera. Me siento muy afortunado al saber que juntos podemos crecer, porque quiero que pase eso, que sólo me pase a mi, aunque suene egoísta pero que sea con usted, la persona que llegó para pintarme de mil colores que cualquier artista hubiera envidiado.
Las palabras tal vez me falten en estos momentos pero emanan de un ser que ha encontrado a su homónima que lo hace sentir más que vivo, más que feliz, más que todo. Ahora TODO se incluye y se resume a dos letras TÚ, que haces mis días/noches/madrugadas alegres con sólo recordarte a cada instante. Más no se que decir, me quedo sin palabritas y con un deseo nada más. A ti te deseo cada día de lo que resta en éstos días, nadie más que a ti, porque en ti confío para ser ese alguien en quien depositar lo que los ridículos llaman: Amor. Y que aún no encuentro la definición correcta a ésto que ocurre día con día a su lado.
La forma en que llegó fue estrepitosa pero también fue mágica porque esas dos almas sabían que algo bueno les esperaba, sin siquiera tener una noción de quién fuera la otra parte, que hacía falta para terminar ese rompecabezas, que acompleta perfectamente el panorama del otro. Es algo indescriptible porque las palabras no son suficientes para expresar este nuevo sentimiento, sé que es algo parecido al amor pero también sé que puedo estar equivocado porque es algo más que eso. Ridículos aquellos que crean son simples palabras carentes de un sentimiento evocado a la persona que inspira estas líneas, ridículos porque no conocen lo verdadero.
Tal vez sea algo pronto para adelantar estos fonemas que sólo tú podrás entender, porque el mundo que hemos creado no alcanza las definiciones más completas de cordura, porque eso es lo que pierdo siempre que mis noches de desvelo se convierten en conversaciones nocturnas plagadas de inmensas sonrisas. No podría encontrar mejor significado de perfección como el que yo veo en ti cada que a los ojos te miro, te sonrojas y dices ¡Basta! Simplemente no tiene comparación con cualquier otra cosa que se dijera perfecta.
Había estado vagando en los pantanos de la soledad y parecía que con el paso del tiempo estaba más perdido que el día anterior, creí que no tendría un buen final. No todo es calamidad en la vida, hay siempre una musa que llegará para alegrar y hacer sonreír al más afortunado que en el caso, fui yo. Porque tener la suerte de estar con alguien así, no cualquiera. Me siento muy afortunado al saber que juntos podemos crecer, porque quiero que pase eso, que sólo me pase a mi, aunque suene egoísta pero que sea con usted, la persona que llegó para pintarme de mil colores que cualquier artista hubiera envidiado.
Las palabras tal vez me falten en estos momentos pero emanan de un ser que ha encontrado a su homónima que lo hace sentir más que vivo, más que feliz, más que todo. Ahora TODO se incluye y se resume a dos letras TÚ, que haces mis días/noches/madrugadas alegres con sólo recordarte a cada instante. Más no se que decir, me quedo sin palabritas y con un deseo nada más. A ti te deseo cada día de lo que resta en éstos días, nadie más que a ti, porque en ti confío para ser ese alguien en quien depositar lo que los ridículos llaman: Amor. Y que aún no encuentro la definición correcta a ésto que ocurre día con día a su lado.
miércoles, 29 de agosto de 2012
Díganle.
Sentimientos como siempre son los que nos hacen estar aquí. Sin que exista otro motivo en especial más que expresar eso que tenemos guardado muy dentro de nuestro ser, pero que por miedo no lo decimos. Puede que algunos lo llame 'cobardía' pero lo que ellos no saben es como nos sentimos realmente, por lo cual se respeta su opinión y en algunos casos se asume.
Motivos, varios hay. Sentimientos sólo uno. El único que viene acompañándonos todas nuestras vidas, el mismo que nos hace pasar ratos de felicidad y tristeza. Que es necesario y a veces esencial para sentir aquella adrenalina y felicidad que se nos puede brindar, para olvidarnos de todo nuestro entorno por un momento y pensar que nada nos hace invencibles, nada nos puede hacer caer, nada nos derrotará. Ocasiones en las que obviamente estamos felices por una linda razón.
Cómo ya dije, no es necesario pero llega un momento en la vida cotidiana en el que se vuelve esencial, se lo debemos a que, necesitamos compañía de alguien que tenga los mismos sentimientos por ti. Aunque el proceso que conlleva a formalizar una 'relación' es variado dependiendo de ambas partes. Claro está que de igual manera, existe la posibilidad de cualquier tipo de reacciones pero que al final -o casi siempre- son las mismas.
A todos nos ha pasado, nos pasó y nos pasará que hemos caído rendidos ante una persona que jamás pensamos que pudiera ser, pero lo es. Aquella persona la cual es maravillosa en todos los aspectos, porque conforme pasa el tiempo, pasa su interacción y ese bello proceso de conocimiento una de la otra. Así transcurre mucho, para darse cuenta que es ESA persona con quien quieres compartir los mejores momentos de tu vida. Cuando racionalizas es ahí, cuando la verdad recae sobre ti, así es, como lo habías jurado. Esa persona te trae de un ala, quieras o no, es la verdad.
Aunque suene duro, ahí continúas porque no existe otra cosa en el mundo que hasta ahora conoces que te pueda hacer pasar grandes momentos. Porque no sólo es eso, a lo largo del tiempo que se han conocido, han escrito una corta pero muy bella historia la cual quieres continuar escribiendo aún así eso implique terminar montones y montones de hojas las cuales se quedarán guardadas en ti por siempre.
Y es que esa persona te hace volar. Tú tratas de hacer lo mismo con ella hasta el cansancio para que exista eso que todos llaman 'reciprocidad', no te das por vencido, porque esa es tu convicción y quieres verla realizarse, cueste lo que cueste. Resulta muy duro hacerlo, pero llega un momento en el que te puedes cansar, porque no ves frutos de todo el esfuerzo que has dado, decides comenzar a empacar todo para retirarte y guardar todo lo vivido en una caja que tiene adentro los mejores momentos con esa persona. Es cuando decides retirarte, que la otra persona siente lo mismo, pero no hay algo por parte de ambos. A pesar que expresaste lo sentido hacia ella de una forma poco convencional pero que ella pudo entender a la perfección.
Es así como continua, pero tu no puedes hacer nada. Lo que tenías en tus manos lo hiciste y no hay más que se pueda hacer, pero no tienes una positiva o negativa por parte de la otra. Debes continuar, de eso no hay duda. No se puede estar en una situación así, por más que duela es lo correcto. Y todo esto se redacta porque aún sigues ahí pero no por mucho tiempo porque sientes que tienes que irte lentamente. Y cada que pasa el tiempo, decides que ya no puedes seguir así. Aquí estarás todavía pero no por mucho más porque se puede agotar todo el tiempo.
La quiero y mucho, pero debo continuar. Aquí estaré no sé por cuanto, pero cada vez más será menos lo que permanezca así.
miércoles, 18 de julio de 2012
La verdadera imaginación.
La imaginación siempre nos hace volar a mundo extraordinarios que ni la mente misma puede comprender en ciertas ocasiones. Aún así, es maravilloso hacerlo porque sólo así podemos encontrar una felicidad sublime, la cual podemos desarrollar si así lo deseamos. Continua ese efímero sueño del cual nos cuesta trabajo despertar, porque siempre será lo mismo. Una realidad subversiva, que nos atrapa con sus encantos y nos hace sentir cosas indescriptibles.
Hay veces en las que la imaginación nos transporta a lugares que, puede hayamos estado antes, pero a pesar de eso nos resulta increíble. Tanto que podemos llegar a perdernos y llegar ciertos conflictos emocionales que nadie podrá ayudar a resolver. Cuando logramos solucionar aquellos problemas es cuando más nos damos cuenta que hemos cambiado el panorama del día a día.
Es ahí cuando descubres que tus sueños se han hecho realidad, todo ésto mientras nosotros librábamos una intensa batalla interna, llegó una gloriosa ayuda que sinceramente no esperábamos recibir. Hizo su arribo sin avisar y sin contratiempos, justo al momento que era necesario. Me refiero a una persona que hizo posible convertir una simple idea en una completa verdad. No te diste cuenta, pero poco a poco, con una mano amiga te pudo socorrer para ir subiendo y salir de la fosa de cosas negativas en la que te encontrabas.
Conforme caminan juntos, se va creando un lazo que se está reforzando constantemente con esa magia que los dos crean al estar unidos. Ninguno de los dos se da cuenta hasta que de repente tienen que separar momentáneamente sus caminos y ambos se sienten un poco raros, piensan que están enfermos. Pero no, es un vacío existencial el que los aqueja, como si una parte que los forma se hubiera esfumado de la nada. Aún no comprenden la gravedad del asunto, y en efecto. Es mucho más grande de lo que puedan imaginar. Porque aquí la imaginación queda fuera de límite, del alcance de nuestras mentes.
Al estar de nuevo en compañía del otro, sienten algo nuevo, pero que acompleta lo que les había sido arrebatado. Y continúan las especulaciones internas sobre qué será aquello que los hace cambiar de un día para otro. Es imposible de explicar esa sensación pero empiezas a darte cuenta que esa persona es por la cual tú te sientes así, sonará raro y un poco trillado pero es la verdad. Es el amor el que te hace estar de esa manera. Así es como el amor se mete a tu cabeza y a tu corazón, sin darte cuenta, sin avisos, sin tapujos, sin miedos.
Jamás ha sido fácil enfrentarse a él, pero te ves soñado ahora con esa persona, no puedes imaginar otro mundo sin ella, dolerá decirlo quizás por orgullo. Pero te has enamorado, y tal vez la otra persona de ti igual lo hizo, esa es la cuestión. La incertidumbre por saber que piensa, que siente, que quiere la otra persona es horrible. Antes que nada deberías preguntarte si es eso en verdad lo que deseas, porque hay veces en las que actuamos por impulso y no por razón. Las dos formas son válidas, siempre y cuando una esté equilibrada con la otra, ya que de otro modo pueden salir resultados catastróficos.
Después de un largo tiempo, decides actuar. Expresar lo que sientes por esa persona, la misma que te hace sentir que vuelas mientras sueñas, la misma que te hace pensar las cosas más bellas que puedan haber en éste singular mundo que los hizo encontrarse. Lo haces, no sin antes planearlo, pero en el momento de hacerlo, se olvida todo lo que habías pensado. Es ahí cuando tu mente se desconecta de tu boca y es tu corazón quien toma la batuta de tus palabras. Es que no hay palabras más bellas que las que expresa un corazón sincero y lleno de amor. A parte de todo lo que te hace sentir, su compañía es lo más agradable que puedas tener. Tal vez no encuentres las palabras adecuadas pero si las necesarias para poder decirle cuanto la quieres. Y las demás cosas que te hace sentir cuando estás a su lado y que además de todo te gustaría compartir más momentos y más bellos a su lado.
Pasarán miles de cosas después de eso, jamás lo sabrás sino actúas a tiempo. Esa flor que tanto tardó en abrir puede marchitarse más rápido de lo que imaginas, así que no lo pienses más y hazlo. Antes que sea demasiado tarde. Finalmente el destino lo creamos nosotros y nadie más, podemos hacer cambiar la realidad con tan sólo tener el deseo de hacerlo. O tal vez esa persona tenga el poder de hacer cambiar tu panorama a cosas que ni la imaginación pueda entender.
Hay veces en las que la imaginación nos transporta a lugares que, puede hayamos estado antes, pero a pesar de eso nos resulta increíble. Tanto que podemos llegar a perdernos y llegar ciertos conflictos emocionales que nadie podrá ayudar a resolver. Cuando logramos solucionar aquellos problemas es cuando más nos damos cuenta que hemos cambiado el panorama del día a día.
Es ahí cuando descubres que tus sueños se han hecho realidad, todo ésto mientras nosotros librábamos una intensa batalla interna, llegó una gloriosa ayuda que sinceramente no esperábamos recibir. Hizo su arribo sin avisar y sin contratiempos, justo al momento que era necesario. Me refiero a una persona que hizo posible convertir una simple idea en una completa verdad. No te diste cuenta, pero poco a poco, con una mano amiga te pudo socorrer para ir subiendo y salir de la fosa de cosas negativas en la que te encontrabas.
Conforme caminan juntos, se va creando un lazo que se está reforzando constantemente con esa magia que los dos crean al estar unidos. Ninguno de los dos se da cuenta hasta que de repente tienen que separar momentáneamente sus caminos y ambos se sienten un poco raros, piensan que están enfermos. Pero no, es un vacío existencial el que los aqueja, como si una parte que los forma se hubiera esfumado de la nada. Aún no comprenden la gravedad del asunto, y en efecto. Es mucho más grande de lo que puedan imaginar. Porque aquí la imaginación queda fuera de límite, del alcance de nuestras mentes.
Al estar de nuevo en compañía del otro, sienten algo nuevo, pero que acompleta lo que les había sido arrebatado. Y continúan las especulaciones internas sobre qué será aquello que los hace cambiar de un día para otro. Es imposible de explicar esa sensación pero empiezas a darte cuenta que esa persona es por la cual tú te sientes así, sonará raro y un poco trillado pero es la verdad. Es el amor el que te hace estar de esa manera. Así es como el amor se mete a tu cabeza y a tu corazón, sin darte cuenta, sin avisos, sin tapujos, sin miedos.
Jamás ha sido fácil enfrentarse a él, pero te ves soñado ahora con esa persona, no puedes imaginar otro mundo sin ella, dolerá decirlo quizás por orgullo. Pero te has enamorado, y tal vez la otra persona de ti igual lo hizo, esa es la cuestión. La incertidumbre por saber que piensa, que siente, que quiere la otra persona es horrible. Antes que nada deberías preguntarte si es eso en verdad lo que deseas, porque hay veces en las que actuamos por impulso y no por razón. Las dos formas son válidas, siempre y cuando una esté equilibrada con la otra, ya que de otro modo pueden salir resultados catastróficos.
Después de un largo tiempo, decides actuar. Expresar lo que sientes por esa persona, la misma que te hace sentir que vuelas mientras sueñas, la misma que te hace pensar las cosas más bellas que puedan haber en éste singular mundo que los hizo encontrarse. Lo haces, no sin antes planearlo, pero en el momento de hacerlo, se olvida todo lo que habías pensado. Es ahí cuando tu mente se desconecta de tu boca y es tu corazón quien toma la batuta de tus palabras. Es que no hay palabras más bellas que las que expresa un corazón sincero y lleno de amor. A parte de todo lo que te hace sentir, su compañía es lo más agradable que puedas tener. Tal vez no encuentres las palabras adecuadas pero si las necesarias para poder decirle cuanto la quieres. Y las demás cosas que te hace sentir cuando estás a su lado y que además de todo te gustaría compartir más momentos y más bellos a su lado.
Pasarán miles de cosas después de eso, jamás lo sabrás sino actúas a tiempo. Esa flor que tanto tardó en abrir puede marchitarse más rápido de lo que imaginas, así que no lo pienses más y hazlo. Antes que sea demasiado tarde. Finalmente el destino lo creamos nosotros y nadie más, podemos hacer cambiar la realidad con tan sólo tener el deseo de hacerlo. O tal vez esa persona tenga el poder de hacer cambiar tu panorama a cosas que ni la imaginación pueda entender.
domingo, 13 de mayo de 2012
Sólo esbocé una sonrisa.
Un día común, como cualquier otro, sin algo en particular que lo hiciera diferente a los demás. El tiempo transcurría y los pétalos de una flor que la semana anterior había comprado, comenzaron a caer. Al tiempo que se acercaba el atardecer y con él, la taza de café que siempre acostumbré tomar siempre a la misma hora.
Todo pasaba conforme a la rutina, algo me decía que estaba eso por cambiar. Recibí una llamada que me tomó por sorpresa y también me entusiasmó mucho. Era una viejo mejor amigo de quién no sabía de el tiempo atrás. Nuestra charla se extendió por poco más de 3 horas hasta que notamos que el tiempo se había esfumado frente a nosotros. Acordamos ir al billar a pasar un rato agradable y seguir reviviendo nuestras anécdotas juntos. Al otro día cada uno llegó puntual al billar dónde íbamos siempre. Tomamos unas cuantas cervezas y continuamos jugando, platicando y riendo.
El decidió contarme su historia, la cual me pareció conmovedora. Ya que el se enamoró de ella cuando la conoció, así pasaba el tiempo hasta que el amor entre ellos dos floreció, para convertirse en un noviazgo plagado de felicidad y amor a su máximo esplendor. Cuando terminó de narrar su experiencia, le contesté que sólo quería algo así como lo de él. Le platiqué que estaba soltero pero que también me había enamorado de alguien no me lograba explicar el porqué de ese sentimiento por ella.
Mi historia comienza así, le dije. La conocí por accidente en la escuela, aunque por azahares del destino nunca la había conocido antes hasta ese día. Mala suerte. Cuando la conocí, sólo pensé: Que bonita es. Nunca me llegué a imaginar que de ella me iba a enamorar. Empezamos a platicar, conocernos, convivir a pesar de las circunstancias. Me empezó a gustar, no por su belleza que no tenía comparación, sino porque no podía encontrar algo que me llegara a disgustar para que me dejara de atraer. Así fue como empecé a caer rendido a sus encantos que me dejaban perplejo con el paso de los días, quienes fueron los culpables de que yo me enamorara de ella.
Continué diciendo que después de las otras experiencias, que me habían hecho neutral ante el amor, ella era diferente. Ella era a quien estaba buscando, bueno no exactamente buscando. Pero en sueños la había descrito, simplemente no pude darle mayor explicación de porque había sido ella. Hablé de las cosas que habíamos hablado ella y yo, de lo que habíamos vivido hasta ese momento. Sólo que había un impedimento que no me dejaba continuar así. El me dijo que no importaba la distancia ni otras cosas, si el amor era puro lo demás salía sobrando. No quedé muy convencido de su argumento, ambos nos fuimos a nuestras casas.
Al tiempo que caminabamos el preguntó: ¿Por que ella? ¿Por que no alguien con quién si puedas estar? No supe que responderle, esbocé una sonrisa y seguí caminando. El se empezó a reír y me dijo: Vaya que te has enamorado y ésta vez te pegó fuerte. No he sabido que hacer después de aquella ocasión, ella sigue presente y no sé con certeza que llegue a suceder. Mientras tanto seguiré disfrutando de lo que pasa y que el tiempo defina las cosas. Le contesté finalmente. Me deseo suerte, me abrazó y me dijo: Hermano, tu tranquilo, las cosas se pondrán a tu favor ya lo verás.
Continué sonriendo y al momento no paro de recordarla.
Todo pasaba conforme a la rutina, algo me decía que estaba eso por cambiar. Recibí una llamada que me tomó por sorpresa y también me entusiasmó mucho. Era una viejo mejor amigo de quién no sabía de el tiempo atrás. Nuestra charla se extendió por poco más de 3 horas hasta que notamos que el tiempo se había esfumado frente a nosotros. Acordamos ir al billar a pasar un rato agradable y seguir reviviendo nuestras anécdotas juntos. Al otro día cada uno llegó puntual al billar dónde íbamos siempre. Tomamos unas cuantas cervezas y continuamos jugando, platicando y riendo.
El decidió contarme su historia, la cual me pareció conmovedora. Ya que el se enamoró de ella cuando la conoció, así pasaba el tiempo hasta que el amor entre ellos dos floreció, para convertirse en un noviazgo plagado de felicidad y amor a su máximo esplendor. Cuando terminó de narrar su experiencia, le contesté que sólo quería algo así como lo de él. Le platiqué que estaba soltero pero que también me había enamorado de alguien no me lograba explicar el porqué de ese sentimiento por ella.
Mi historia comienza así, le dije. La conocí por accidente en la escuela, aunque por azahares del destino nunca la había conocido antes hasta ese día. Mala suerte. Cuando la conocí, sólo pensé: Que bonita es. Nunca me llegué a imaginar que de ella me iba a enamorar. Empezamos a platicar, conocernos, convivir a pesar de las circunstancias. Me empezó a gustar, no por su belleza que no tenía comparación, sino porque no podía encontrar algo que me llegara a disgustar para que me dejara de atraer. Así fue como empecé a caer rendido a sus encantos que me dejaban perplejo con el paso de los días, quienes fueron los culpables de que yo me enamorara de ella.
Continué diciendo que después de las otras experiencias, que me habían hecho neutral ante el amor, ella era diferente. Ella era a quien estaba buscando, bueno no exactamente buscando. Pero en sueños la había descrito, simplemente no pude darle mayor explicación de porque había sido ella. Hablé de las cosas que habíamos hablado ella y yo, de lo que habíamos vivido hasta ese momento. Sólo que había un impedimento que no me dejaba continuar así. El me dijo que no importaba la distancia ni otras cosas, si el amor era puro lo demás salía sobrando. No quedé muy convencido de su argumento, ambos nos fuimos a nuestras casas.
Al tiempo que caminabamos el preguntó: ¿Por que ella? ¿Por que no alguien con quién si puedas estar? No supe que responderle, esbocé una sonrisa y seguí caminando. El se empezó a reír y me dijo: Vaya que te has enamorado y ésta vez te pegó fuerte. No he sabido que hacer después de aquella ocasión, ella sigue presente y no sé con certeza que llegue a suceder. Mientras tanto seguiré disfrutando de lo que pasa y que el tiempo defina las cosas. Le contesté finalmente. Me deseo suerte, me abrazó y me dijo: Hermano, tu tranquilo, las cosas se pondrán a tu favor ya lo verás.
Continué sonriendo y al momento no paro de recordarla.
domingo, 29 de abril de 2012
No lo dejes al tiempo.
Hay un lugar cerca de las nubes, dónde alguna vez pensé hacer una casa. Para que cuando encontrase a esa chica que me hiciera feliz, mudarnos ahí. Estar cada vez más cerca de lo que existe arriba y así descubrir juntos las maravillas de éste singular mundo. Tener de mascota el viento que entraría por las ventanas y que nunca nos dejaría solos. Secar tus lágrimas cada que tus ojos se llenaran de una nostalgia por recuerdos que sólo son eso. Aunque alguna vez ese fue mi sueño, ahora lo veo distante. Se aleja de mi mente cada que pienso que es imposible, pues no hay quién sea mi inspiración para hacerlo. O la hubo pero se esfumó como una simple ilusión.
No es que sea reproche, pero simplemente nunca estaremos contentos con lo que tendremos. Es la total verdad. Podremos tener frente a nosotros a alguien que es lo mejor, pero no queremos verlo por miedo a volver a tener la misma mala experiencia de la última vez. Eso es a lo que tememos, de vivir siempre lo mismo. Pero no hay cosa en todo el mundo que sea exactamente igual a otra. Todo es singular, único e irrepetible. Eso sí, somos necios y tenemos la fiel creencia que eso no es verdad y que volverá a pasar.
Lo único que sucede es que nosotros mismos creamos barreras que nos impiden progresar, sin darnos cuenta que sólo afectamos a las personas de nuestro entorno y obviamente también a nosotros. Siempre decimos que algo bueno ha de suceder, pero si no se tiene la iniciativa de querer salir de aquel problema nunca podremos hacerlo. Está en nuestras manos la decisión de seguir adelante y luchar por todo aquello que hemos considerado bueno.
Perfectamente sé que éstas palabras suenan descabelladas. Todos podrán decirme que eso es imposible, pero no lo es. Sólo que hay que verlo de una forma distinta a la que estamos acostumbrados, porque si lo vemos desde el mismo enfoque nunca tendremos la otra versión que "Pudo haber sido mejor si lo hubiera hecho". Así sucede siempre, terminamos con aquel arrepentimiento y/o nos damos cuenta demasiado tarde que era lo que en verdad queríamos. Oh sorpresa, tus palabras ya no son válidas porque no lo dijiste en el tiempo que correspondía y ahí viene de nuevo la tristeza.
Sucede de igual manera que decidimos que sea el tiempo quien tome la decisión correcta. Sin saber que el tiempo corre y no nos espera, mucho menos toma en consideración nuestras ideas. Hace lo que está en sus manos. Es por eso que sino actuamos debidamente, las cosas saldrían peor de lo que habíamos imaginado y no hay vuelta de página. Queda seguir adelante sin la oportunidad de voltear hacia atrás y poder hacer una remembranza de lo que hicimos mal. No hay solución ni la habrá, porque nosotros así decidimos que fuera. Se hizo así por nuestra terquedad de no querer pensar lo mejor para nosotros.
Y así seguirá siendo hasta que de verdad entendamos que éstas cosas no son juegos, sino verdaderos retos que el destino impone para ponermos a prueba y descubrir que tan fuertes somos.
No es que sea reproche, pero simplemente nunca estaremos contentos con lo que tendremos. Es la total verdad. Podremos tener frente a nosotros a alguien que es lo mejor, pero no queremos verlo por miedo a volver a tener la misma mala experiencia de la última vez. Eso es a lo que tememos, de vivir siempre lo mismo. Pero no hay cosa en todo el mundo que sea exactamente igual a otra. Todo es singular, único e irrepetible. Eso sí, somos necios y tenemos la fiel creencia que eso no es verdad y que volverá a pasar.
Lo único que sucede es que nosotros mismos creamos barreras que nos impiden progresar, sin darnos cuenta que sólo afectamos a las personas de nuestro entorno y obviamente también a nosotros. Siempre decimos que algo bueno ha de suceder, pero si no se tiene la iniciativa de querer salir de aquel problema nunca podremos hacerlo. Está en nuestras manos la decisión de seguir adelante y luchar por todo aquello que hemos considerado bueno.
Perfectamente sé que éstas palabras suenan descabelladas. Todos podrán decirme que eso es imposible, pero no lo es. Sólo que hay que verlo de una forma distinta a la que estamos acostumbrados, porque si lo vemos desde el mismo enfoque nunca tendremos la otra versión que "Pudo haber sido mejor si lo hubiera hecho". Así sucede siempre, terminamos con aquel arrepentimiento y/o nos damos cuenta demasiado tarde que era lo que en verdad queríamos. Oh sorpresa, tus palabras ya no son válidas porque no lo dijiste en el tiempo que correspondía y ahí viene de nuevo la tristeza.
Sucede de igual manera que decidimos que sea el tiempo quien tome la decisión correcta. Sin saber que el tiempo corre y no nos espera, mucho menos toma en consideración nuestras ideas. Hace lo que está en sus manos. Es por eso que sino actuamos debidamente, las cosas saldrían peor de lo que habíamos imaginado y no hay vuelta de página. Queda seguir adelante sin la oportunidad de voltear hacia atrás y poder hacer una remembranza de lo que hicimos mal. No hay solución ni la habrá, porque nosotros así decidimos que fuera. Se hizo así por nuestra terquedad de no querer pensar lo mejor para nosotros.
Y así seguirá siendo hasta que de verdad entendamos que éstas cosas no son juegos, sino verdaderos retos que el destino impone para ponermos a prueba y descubrir que tan fuertes somos.
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